martes, 6 de mayo de 2014

La impulsividad es un factor de riesgo para la adicción a la comida


Adicción a la comida

¿Alguna vez se ha dicho a si mismo que sólo comería un puñado de patatas fritas de la bolsa y luego se da cuenta de que se comió todo el paquete? Un estudio reciente muestra que este tipo de conducta impulsiva no es fácilmente controlado, y podría ser un factor de riesgo en el desarrollo de la adicción a la comida y trastornos de la alimentación, como resultado de las actividades celulares en la parte del cerebro involucrada con la recompensa.

Este nuevo estudio, publicado en Neuropsicofarmacología, fue dirigido por la Escuela Universitaria de Medicina de Boston (BUSM) y llevado a cabo en colaboración con la Universidad de Cambridge en el Reino Unido. También señala los mecanismos comunes que intervienen entre las drogas y la adicción a la comida.

La investigación ha demostrado que las personas con trastornos de la alimentación y la obesidad son más impulsivos que las personas sanas. Sin embargo, no estaba claro si existía la impulsividad antes de la conducta alimentaria disfuncional o si esta se desarrolla como un resultado de la misma.

Investigadores del BUSM intentaron responder a esta pregunta mediante la medición de la incapacidad de retener una respuesta impulsiva en modelos experimentales que fueron expuestos a una dieta alta en azúcar todos los días durante una hora. Los modelos más impulsivos se dieron rápidamente atracones, mostrando un aumento de los antojos y la pérdida de control sobre la dieta de comida basura (medido como la incapacidad de evaluar apropiadamente las consecuencias negativas asociadas con la ingestión de una dieta azucarada). Por el contrario, los modelos que han demostrado ser menos impulsivos, fueron capaces de controlar adecuadamente el comportamiento impulsivo y no mostraron ninguna anormalidad cuando se les expuso a la dieta azucarada.

Curiosamente, los modelos impulsivos mostraron un incremento en la expresión de un factor de transcripción llamado Delta-FosB en el núcleo acumbens, una parte del cerebro involucrada en la evaluación de la recompensa y el comportamiento impulsivo, lo que indica un posible componente biológico a ese comportamiento.

"Mientras que la impulsividad podría haber ayudado en la antigüedad para elegir alimentos ricos en calorías, cuando la comida era escasa, los resultados del estudio sugieren que, en el ambiente rico en calorías de hoy, la impulsividad promueve comer en exceso", dijo Pietro Cottone co- director del Laboratorio de Trastornos Adictivos y profesor asociado de farmacología y psiquiatría en BUSM.

Los resultados añaden más evidencia a la idea de que existen mecanismos similares que participan tanto en las drogas y el comportamiento de adicción a la comida.

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