viernes, 25 de abril de 2014

Desvelados los secretos del envejecimiento?



Hendrikje van Andel - Schipper que murió en el 2005 a los 115 años de edad, se convirtió en uno de los seres humanos más longevos de la historia. Donó su cuerpo a la ciencia y esto permitió a los investigadores centrarse en el análisis de sus células sanguíneas.  En particular , los científicos del Centro Médico de la Universidad VU en Amsterdam, estaban muy interesados ​​en saber más acerca de la acumulación de mutaciones en  lascélulas somáticas a medida que envejecemos .

El estudio, que ha sido publicado en la revista Genome Research, revela que los científicos estudiaron el genoma de la anciana y con la información genética de sus glóbulos blancos comprobaron que durante su extensa vida, sus leucocitos habían experimentado 450 mutaciones. El hecho de que estas mutaciones no se asociaron con la enfermedad, sugiere que su cuerpo era muy eficiente a la hora de eliminar las mutaciones dañinas y demuestra que un considerable número de mutaciones pueden ser toleradas por un tejido normal y sano.


La investigación llevó a los científicos a descubrir que la mayoría de sus leucocitos se derivaban de sólo dos células madre. Esto sugiere que su reserva de células madre fue gravemente mermada , ya que se estima que al nacer tenemos aproximadamente 20,000 células madre de la sangre.

También encontraron que los telómeros ( las tapas de protección en los extremos de los cromosomas ) en sus leucocitos eran extremadamente cortos ; alrededor de 17 veces más cortos que los que se encuentran en sus células cerebrales , que son más estáticas en comparación con las células de la sangre que se dividen regularmente . El acortamiento de los telómeros es un proceso natural y gradual que se produce cuando las células se dividen . No obstante, después de un cierto tiempo, las células mueren, es lo que se llama agotamiento de las células madre .

Estos resultados en su conjunto sugieren que un factor limitante de nuestra vida es nuestra reserva de células madre, ya que poco a poco disminuyen y perdemos la capacidad de regenerar tejidos. Los resultados también sugieren que sería posible ralentizar el proceso de envejecimiento reponiendo las células madre de nuestro cuerpo, siendo éstas extraídas durante nuestra juventud.