sábado, 15 de marzo de 2014

Tenerife aspira a albergar un nuevo telescopio de rayos gamma

El instrumento estudiará uno de los fenómenos más violentos y extremos que ocurren en la Vía Láctea y otras galaxias

El Gobierno apoya la instalación en la isla de Tenerife de uno de lostelescopios de nueva generación, incluidos en la iniciativaCherenkov Telescope Array (CTA), para el estudio del Universo en rayos gamma de alta energía, que ofrecen la información de los fenómenos más violentos y extremos que ocurren en el Universo.
La diputada de Coalición Canaria Ana Oramas ha confirmado que la Secretaría de Estado ya ha trasladado a la presidencia del Resource Board de CTA su interés por que Tenerife albergue el telescopio, "incluido en la hoja de ruta europea de infraestructuras científicas".
En el caso de los telescopios de rayos gamma, pertenecientes al proyecto Cherenkov, habrá simultáneamente un emplazamiento en el hemisferio norte y otro en el sur. En el norte, las opciones que se barajan sonCanarias y Arizona, aunque no se descarta que aparezca otra candidatura.

Supernovas y púlsares

En los últimos años, la astronomía de rayos gamma desde tierra se ha desarrollado enormemente gracias a los resultados obtenidos con la generación actual de telescopios Cherenkov, principalmente con HESS (en Namibia), MAGIC (en La Palma) y VERITAS (en EEUU). Con las alrededor de cien fuentes (TeVCat) detectadas a estas energías, estos telescopios estan arrojando luz sobre los procesos de aceleración de los rayos cósmicos tanto en fuentes de nuestra galaxia (remanentes de supernova, púlsares, sistemas binarios...) como en fuentes extragalácticas (galaxias de núcleo activo).
Según sus impulsores, CTA ofrecerá claras ventajas frente a los telescopios Cherenkov que operan en la actualidad. Se podrá observar fuentes más débiles y más lejanas, ver con más detalle las fuentes conocidas y detectar variaciones de brillo más rápidas.
Para lograr estos ambiciosos objetivos CTA contará con decenas de telescopios de dos o tres tamaños diferentes (red de telescopios) cubriendo una superficie en torno a un kilómetro cuadrado en el hemisferio norte y en torno a diez kilómetros cuadrados en el hemisferio sur.