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sábado, 5 de abril de 2014

Árboles transgénicos para producir papel con menos energía

Shawn Mansfield
Foto: MARTIN DEE
MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores han manipulado genéticamente árboles con el objetivo de que sean más fáciles de descomponer para producir papel y biocombustible, un avance que supondrá el uso de menos productos químicos, menos energía y creará menos contaminantes ambientales.

   "Uno de los mayores impedimentos para la industria de pulpa y papel, así como para la industria emergente de los biocombustibles es un polímero que se encuentra en la madera, la lignina ", dice Shawn Mansfield , profesor de Ciencias de la Madera de la Universidad de Columbia Británica.

   La lignina constituye una parte sustancial de la pared celular de la mayoría de las plantas y es un impedimento para el procesamiento de pulpa, papel y biocombustible . Actualmente la lignina debe ser removida, un proceso que requiere productos químicos y energía y causa residuos indeseables .

   Los investigadores utilizaron la ingeniería genética para modificar la lignina para que sea más fácil de neutralizar sin afectar negativamente a la fuerza del árbol.

   "Estamos diseñando árboles para ser procesados con menos energía y menos productos químicos , y en última instancia para la recuperación de más hidratos de carbono en madera que en la actualidad ", dice Mansfield, cuyo estudio ha sido publicado en 'Science'.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Crecen los conflictos ecológicos y las injusticias ambientales en la Tierra

En la Tierra hay actualmente más de 2.000 conflictos ecológicos, al menos 32 de ellos en España, un número que va creciendo al mismo tiempo que se multiplican las injusticias medioambientales provocadas por la demanda de energía y materiales de las clases medias y altas de las sociedades avanzadas.
<p>Imagen de una planta térmica. EFE/Georgi Livocski</p>
Imagen de una planta térmica. EFE/Georgi Livocski
Esta es una de las conclusiones del “Atlas Global de Justicia Ambiental” que un equipo internacional de expertos, coordinados por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), presentará hoy en la Delegación del Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente en Bruselas.
El “Atlas Global de Justicia Ambiental” es una plataforma interactiva de mapas que analiza más de un millar de conflictos ecológicos en el mundo, un proyecto que quiere documentar 2.000 casos en el año 2015.
El atlas es el resultado del proyecto europeo ‘Environmental Justice Organizations, Liabilities and Trade’ (EJOLT), dirigido por el catedrático de Economía de la UAB, Joan Martínez Alier, con la participación de 23 universidades de 18 países.
El atlas, elaborado entre activistas y académicos, aporta evidencias sobre “los desequilibrios estructurales de poder en la economía global”.
“El atlas muestra cómo los conflictos ecológicos están aumentando en el mundo por las demandas de materiales y energía de la población de clase media y alta, y las comunidades que reciben el mayor impacto son pobres, a menudo indígenas, y no tienen poder político para acceder a la justicia ambiental y a los sistemas de salud”, ha comentado Martínez Alier.
Según el profesor de Economía, “el mapa muestra tendencias preocupantes, como la impunidad de las compañías que cometen delitos medioambientales o la persecución de los defensores ambientales, pero también inspira esperanza”.
Operarios de limpieza retiran restos de fuel en una playa de Asturias. EFE/Juan González
Entre las historias de destrucción ambiental y de represión política que se analizan en el atlas se describen un 17% de los casos en los que se han ganado juicios legales, proyectos que se cancelan y bienes comunes que han retornado a la comunidad, según Leah Temper, investigadora del ICTA UAB y coordinadora del atlas.
La plataforma on-line del atlas permite buscar y filtrar entre un centenar de campos para visualizar los conflictos -nucleares, de residuos tóxicos, de agua, mineros…- por tipo de mercancía, compañía o país.
El inventario de los casos de conflicto ambiental facilita, según sus autores, la búsqueda de información, la interacción entre grupos de trabajo afines y el aumento de la visibilidad de los conflictos.
Una de las conclusiones del proyecto y del atlas es que los movimientos sociales de justicia ambiental de base “son clave para conseguir que las formas de consumo y producción sean más justas, equitativas y menos perjudiciales”.
Según Temper, “sólo cuando las comunidades se planten contra la contaminación, gobiernos y empresas cambiarán su comportamiento”.
El atlas documenta 32 conflictos ecológicos en España relacionados con incineradoras e infraestructuras de energía eléctrica y combustibles fósiles, minería, proyectos urbanísticos, infraestructuras portuarias y aeroportuarias y casos sobre conservación de la biodiversidad.
El proyecto de mega-infraestructuras en el aeropuerto de Ciudad Real, la línea eléctrica de alta tensión de Girona, la construcción de Eurovegas, la protección del lobo ibérico o la planta de cemento de Montcada i Reixac (Barcelona) son algunos de los conflictos en territorio español que aparecen reflejados en el Atlas. EFEFuturo

lunes, 17 de febrero de 2014

El calentamiento global pondrá a 150 millones de personas con el agua al cuello


El calentamiento global se ha convertido en una amenaza potencial grave para los habitantes de islas y de ciudades ribereñas. Las consecuencias no tardarán en manifestarse en un futuro cercano, estiman los expertos.


En los últimos cien años hemos liberado a la atmosfera tanta cantidad de dióxido carbónico y de otros gases que retienen calor, que el nivel del mar ha aumentado en unos 20 centímetros. Los expertos pronostican que aunque dejáramos de usar los combustibles de origen fósil, los gases ya acumulados continuarían calentando nuestro planeta durante siglos. Sin embargo, los datos sobre el calentamiento global siguen siendo demasiado contradictorios e imprecisos para convencer a las compañías multinacionales de la industria petrolea.

El aumento global de temperatura influye en el nivel del mar de dos formas: bien porque el deshielo añade más agua al océano y o bien por el hecho de que el agua caliente tiene más volumen que el agua fría. Según las mediciones científicas de alta precisión que reflejan los últimos estudios del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climatico (IPCC) solo Groenlandia pierde anualmente no menos que 200.000 millones de toneladas de hielo.

Según las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarollo Económicos, en 2070 más de 150 millones de habitantes se verán afectados por el aumento del nivel del mar, sin contar la población de pequeñas ciudades ribereñas.

Entre las ciudades que se cree que podrían quedar inundadas destacan Guangzhou (China), Mumbai (India), Nagoya (Japón), Shenzen (China), Osaka (Japón), Guayaquil (Ecuador), Ho Chi Minh City (Vietnam), Abidjan (Costa de Marfil), Zhanjing (China), Khulna (Bangladés), Palembang (Indonesia), Alejandría (Egipto), Barranquilla (Colombia), Nápoles (Italia), Sapporo (Japón) y Santo Domingo (República Dominicana).

Pero para las naciones insulares la situación se presenta mucho peor, ya que su población no puede moverse a otras regiones más interiores de su país. En el año 2005 las Naciones Unidas evacuaron a un centenar de habitantes de la isla Tegua del Océano Pacifico, que se sumergía lentamente, que se convirtieron en los primeros refugiados del cambio climático en el mundo. Otra serie de islas también están en peligro de desaparecer pronto bajo el océano.

Desgraciadamente, el calentamiento global es objeto de debates políticos, sobre todo en EE.UU. Por razones económicas o políticas en este país proliferan los ensayos e informes que tratan de minimizar el problema, aun con los datos científicos en la mano.