Foto: PAULA DOUMANI /WASHINGTON UNIVERSITY IN ST. LOUIS
MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
Granos carbonizados de cebada, mijo y trigo depositados hace casi 5.000 años en sitios en las altas llanuras de Kazajstán muestran que los pastores nómadas jugaron un papel sorprendentemente importante en la difusión temprana de los cultivos a lo largo de un corredor montañoso este-oeste durante la histórica Ruta de la Seda, según sugiere una nueva investigación de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos. Los hallazgos de este estudio hacen retroceder unos 2.000 años la primera interacción conocida entre Oriente y Occidente a través de esta vía.
"Nuestros hallazgos indican que los antiguos pastores nómadas fueron actores clave en una red de este a oeste que unía las innovaciones y los productos básicos entre lo que hoy en día es China y el suroeste de Asia", subraya el coautor del estudio Michael Frachetti, profesor asociado de Arqueología en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Washington y principal científico de este proyecto.