Provoca cambios en el cerebro que reducen el dolor, disminuyen los temblores del párkison o alivian la depresión, y demuestra la capacidad natural de mejoría del sistema nervioso
Una sustancia que, “careciendo por sí misma de acción terapéutica, produce algún efecto curativo en el enfermo, si este la recibe convencido de que posee realmente tal acción”, es, por definición, un placebo. La palabra viene del latín "placere", que significa agradar. En el siglo XVIII los médicos recurrían a prescribir píldoras sin acción curativa cuando no disponían de ningún medicamento adecuado, algo que ocurría con relativa frecuencia. Su intención no era engañar al paciente, sino intentar fomentar en él un proceso curativo natural.